Ejemplo 1

En primero de bachillerato los estudiantes cursan la asignatura de filosofía, muchos por primera vez. El primer día de prácticas asistí a una clase donde los alumnos y el profesor comentaron el examen y la situación me impactó mucho por razones tanto positivas como negativas.

Después del examen, que consistía en las tres preguntas de selectividad del examen de filosofía (dos de comprensión y comentario de texto y una de temario más general), se realizó una lectura comprensiva del texto por parte del profesor con tal de ejemplificar cómo debe hacerse correctamente el ejercicio.

Al hacerse el comentario de texto que servirá como pauta para futuros comentarios sobre un texto que los alumnos han trabajado en el examen, eso permite vincular los aprendizajes previos explicitados en la prueba con los nuevos, haciendo más significativo el aprendizaje; por otro layo, ayuda al alumno a ser autocrítico, dándole una pauta para identificar y corregir sus errores propios. Por esta razón el profesor siempre le devuelve los exámenes a sus alumnos: porque son una herramienta de aprendizaje, tangan la nota que tengan.

La explicación del comentario de texto se hace usando una muy amplia diversidad de sinónimos, definiciones de conceptos que algunos alumnos darían por supuesto, pero que otros desconocen (adecuándose así a la diversidad de niveles) y ejemplos de actualidad y de la vida cotidiana; de nuevo, esto da un sentido, una utilidad al aprendizaje más allá de la vida académica, lo que permite extrapolarlo y aumentar la motivación del alumno.

Durante la clase se premian las preguntas y se responden sin penalizar actitudes propias de la adolescencia como la curiosidad, la prepotencia adolescente (en este caso se reprende respetuosamente al alumno) y el desafío a la autoridad (el profesor argumenta el por qué una corrección está bien hecha después de que el alumno arguya que ha sido injusta).

Además, antes de abordar nuevos conceptos, se hacen preguntas sobre conocimientos previos, creando una mayor participación y estimulando la conexión entre los contenidos nuevos y los esquemas previos. El profesor, además, da recursos y herramientas a sus alumnos (‘’Si no sabemos cómo arrancar, podemos empezar el comentario diciendo <<el texto trata/versa sobre…>>’’)

Sin embargo, pese a los esfuerzos del profesor por dar sentido a la tarea y aumentar la motivación, el clima inicial desde el que partió la clase fue de desaliento y frustración. El motivo es simple: solo tres personas habían aprobado el examen.

Me resultó extraño, ya que la clase de ese profesor parecía un entorno muy fructífero para aprender a analizar y leer comprensivamente textos, así que pregunté cómo era eso posible y el profesor me respondió que se trataba de un <<suspenso estratégico>>: esa era la primera clase donde explicaba cómo hacer un comentario de texto, sin embargo, antes de ello, había examinado a sus alumnos sobre esa misma competencia.

La idea principal de ese profesor al evaluar algo que no se ha enseñado para luego hacer la clase sobre la forma correcta de hacer el examen es que al hacer eso los alumnos verían el suspenso no como un error o fracaso, sino como una oportunidad para aprender y, a la vez, el suspenso funcionaría como un toque de atención que pondría el listón de la clase más alto ya desde el inicio.

Pese a que el razonamiento, sobre papel, suena interesante, debo decir que yo tengo mis dudas sobre esa técnica por las siguientes razones:

  •  No me parece justo evaluar al alumno sobre competencias que no ha aprendido, es una forma de evaluación que, desde mi punto de vista, se siente deshonesta. Muchos alumnos parecen coincidir con esta idea puesto que cuando les pregunté después sobre el examen me dijeron que sus sentimientos de frustración e injusticia impidieron a la gran mayoría de la clase prestar atención a la explicación del profesor. Algunos tenían patrones atribucionales tales como ''Este profe siempre nos suspende ¿De qué me vale atender y estudiar?'', pero otros tendían más hacia la indefensión aprendida con patrones como ''Siempre suspendo con él, en el inicio del curso pasado igual. Ya es que ni lo intento, se me da fatal'', lo cual me resultó preocupante
  • Hay otras formas de enseñar que el error es una oportunidad de aprendizaje y esta en concreto, puesto que obliga a los alumnos a obtener un suspenso que acarrearán en su expediente académico todo el curso, me parece desmotivadora en tanto que puede afectar a su autoconcepto y autoestima

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